
El aceite esencial de lavanda, el rey de los aceites esenciales.
El aceite esencial de lavanda es uno de los más conocidos y utilizados por sus múltiples propiedades, es uno de los pocos aceites esenciales que se pueden utilizar sin diluir.
Qué usos podemos darle?
- Para aliviar dolores de cabeza: aplicar 1-2 gotas de aceite esencial de lavanda en una gasa húmeda, frota las sienes, frente, nuca y muñecas. También puedes utilizar la yema de los dedos y dar suaves masajes.
- Picaduras de mosquitos, quemaduras, cicatrices, cortes: Aplicar directamente con el dedo 1 ó 2 gotas.
- Reducir el dolor y la inflamación articular y muscular: Mezclar unas gotas de aceite esencial de lavanda con un aceite base ( aceite de almendras dulces, pepita de uva…)
Como relajante: Añadir 5-7 gotas en un difusor-brumizador y colocarlo en la zona donde estamos. - También podemos utilizarlo en un baño relajante, basta con añadir unas gotas del aceite al agua caliente de tu bañera.
- Contra las polillas: Echar unas gotas de aceite esencial de lavanda en un trozo de tela de algodón y colócalo en armarios, cajones o donde veas que pueda haber polillas. Además dejará un agradable aroma.
Si quieres utilizarlo en aromaterapia te recomendamos nuestros colgantes y pulseras para aromaterapia, donde puedes poner tu aceite esencial y disfrutar de él mientras lo lleves puesto.







